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sábado, 18 de abril de 2015

¿300 kilómetros con 1 litro de gasolina?

No pertenece a ningún estreno de ciencia ficción o el típico anuncio de lubricantes de automóvil. Es un proyecto real, y lo más sorprendente y gratificante para nosotros es que lo llevan consiguiendo durante 5 años grupos de estudiantes del Instituto Público de Educación Secundaria "Jándula" de la localidad de Andújar (Jaén).

Todo comenzó hace 5 años cuando el de profesor "Tecnología Industrial I" Manuel Barbero Alcalde decidió que podía darle un nuevo enfoque a sus clases con el fin de motivar y tener una participación activa de todos sus alumnos de 1º de Bachillerato de Ciencias y Tecnología. Para ello Manuel descubrió una competición, la Shell Eco-marathon, en la que centros educativos de toda Europa,  Universidades Politécnicas y Ciclos Formativos relacionados con la automoción, participan en un evento. Estudiantes, coordinados por docentes diseñan, construyen, prueban y conducen vehículos en los que lo importante no es la velocidad, sino el bajo consumo. De hecho, triunfa aquel equipo que consigue recorrer la mayor distancia con la menor cantidad de combustible.
Un evento medioambiental y tecnológicamente avanzado, de conducción segura y eficiente, resultado de un trabajo en equipo, internacional, favorecedor del mejor desarrollo personal y social, y promotor de iniciativas personales y colectivas. Esta actividad educativa incorpora todos los contenidos que contempla el currículo de ‘Tecnología Industrial I’ (energía, materiales, mecanismos, circuitos…) y orienta los aprendizajes al logro de un propósito, un producto real de repercusión social beneficiosa.

Tras  inscribirse en la competición, tomaron conciencia de que, al vehículo, que aún no existía, tenían que ponerle un nombre. Le llamaron ‘Lince’, en honor al felino en peligro de extinción del Parque Natural Sierra de Andújar.
A partir de ese momento, toda la actividad docente de Manuel se centró en el desarrollo del Proyecto Lince. Tradujeron del inglés, y se estudiaron, las normas de la competición, se elaboraron los diseños preliminares: lista de sistemas, materiales, herramientas…  Un verdadero proyecto de diseño técnico.
Los estudiantes se especializaron en función de sus intereses y habilidades, sin perder de vista la totalidad y el propósito del proyecto.
Hubo que buscar financiación y se llevó a cabo una auténtica labor de ‘marketing’, que obtuvo respuesta positiva en algunas administraciones, en algunas empresas y en el propio instituto.
Para desarrollar el proyecto, se contaba exclusivamente con los recursos propios del aula de Tecnología, claramente insuficientes. Tampoco disponían de todos los conocimientos técnicos necesarios. En este caso, se consiguió involucrar a pequeñas y medianas empresas de Andújar, la mayor parte sin relación directa con el mundo de la automoción, pero que se habían contagiado de la ilusión que transmitía el proyecto.
Las empresas locales aportaron sus conocimientos, consejos… realizaron, también, algunos trabajos que no se podían realizar en el Instituto, ayudaron a localizar algunos materiales muy específicos.
Se decidieron por un conductor, hicieron pruebas, introdujeron mejoras… y al final, en el curso 2009-2010 nació el primer Lince, el ‘1.0’, un vehículo, en palabras de Manuel, algo primitivo, quizá tosco y sencillo, poco eficiente y muy seguro para el alumno que lo conducía. Fue el mejor vehículo que consiguieron construir con los medios de los que disponían.


Acudieron al circuito de Lausitz, en Alemania, junto a otros 200 equipos europeos. Conocieron a muchos participantes de otros países, hablaron con ellos (muchas veces en inglés), aprendieron y se relacionaron con equipos de estudiantes capaces de diseñar y construir vehículos que recorren 3.000 kilómetros con un litro de gasolina. El Lince 1.0, ese año, consiguió recorrer 95 Km. El objetivo no era ganar, sino participar y mejorar la creación, modificar el vehículo, conservando lo que había funcionado y analizando y rediseñando lo que había resultado ‘regular’. Manteniendo vivo el deseo de aprender.
En años sucesivos fabricaron el Lince 1.1, en Lausitz, el 2.0, 2.1 y 2.2 en Rotterdam, con sus 144, 166, 314 y 295 kilómetros por litro de gasolina. Actualmente el nuevo grupo de estudiantes se encuentra trabajando en el nuevo Lince 3.0. De toda Europa... son el único equipo andaluz de la competición y el único formado por estudiantes de Bachillerato, un Proyecto bien trabajado desde años con ilusión confianza y que nos muestra que con ganas y unidad todo es posible. Sobre todo el ver como los alumnos año tras año comienzan el curso motivados con el fin de luchar y sacar adelante una nueva versión Lince...

                                                                                                                                                                                                                                                                                                





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